Un himno para el 15M
Beasts of every land and clime,
Hearken to my joyful tidings
Of the golden future time.
Etiquetas: animal farm, arte, cabrones, comunismo
La página de Freman Bregg
'cause you can't help yourself from falling.
Etiquetas: animal farm, arte, cabrones, comunismo

Etiquetas: arte

Etiquetas: alquimia, arte, mitos, santos y santones
Dragó pregunta, o se pregunta, en su programa, si hay alguna ventaja en escribir con el ordenador, en vez de usar la máquina de escribir. Su respuesta es que no. Alguien le responde en el acto que con el ordenador se puede esculpir, más que escribir.Etiquetas: arte
Quien desea aprender a escribir debe también aprender la difícil arte de la observación psicológica, al menos si quiere que sus escritos tengan más de dos párrafos de longitud.Etiquetas: arte, cuentos, extrañeces, mitos, yo
Etiquetas: arte, gilipolleces
egún nuestra medida, los prerrafaelitas eran una panda de tipos raros, pero ¿quién no lo era en la Inglaterra de la reina Victoria? La pérfida Albión, en el esplendor de su grandeza imperial, se había convertido en un club de chiflados. Los prerrafaelitas eran algo parecido a la comisión de festejos del club. Y dentro de aquella comisión de festejos, que se parecía sospechosamente a la mesa del té de Alicia, el papel de sombrerero loco lo interpretaba gustosamente el John Ruskin de esta historia, que además de inglés, victoriano, chalado y prerrafaelita, era socialista, el muy cabrón.
Nuestro sombrerero loco tenía también su pequeña Alicia: la joven Ephie Gray, que tenía doce años cuando Ruskin, de veintitrés, le dedicó una pequeña y prescindible novela sobre elfos, reyes enanos y lo rentable que resulta comportarse con decoro. Se le podría perdonar el detalle… si no fuera porque, seis años más tarde, en cuanto la pequeña Ephie tuvo la edad exigida por la ley, el sombrerero loco la llevó al altar.Etiquetas: arte, cuentos, personajes
Etiquetas: arte
Quien tiene un don, es porque vive cerca del Centro, del pozo de donde surge toda la belleza y toda la locura de las que somos capaces. Lo llamo Centro, pero otros lo llamarían con otros nombres. No importa el nombre exacto. Es muy difícil vivir ahí. Los israelitas, luego de experimentar la Presencia Divina, se postraron ante un becerro inanimado de oro. Pocos soportan la cercanía de la Fuente. Quienes lo logran, lo pagan convirtiéndose en monstruos. Cuando Moisés regresó con las Tablas de la Ley, su cara brillaba y era difícil sostener su mirada. Dicen que se vio obligado a llevar un velo el resto de sus días.Etiquetas: arte
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