jueves, diciembre 25, 2008

La segunda parte

¡Mucho cuidado con los cocodrilos sumerios!Todas las historias son una y la misma, o eso decía Graves. Borges, por el contrario, pretendía que eran cuatro los argumentos: el de la Ilíada, el de la Odisea, la historia del dios hecho picadillo y no recuerdo qué tontería sobre unos boludos que construían una ciudad. En mi opinión, y en la de Buda, la verdad está en algún punto entre ambos extremos. Olvidemos, por un momento, la de los albañiles, pues después de la horrible "We build this city", de Jefferson Starship, nadie ha vuelto a atreverse con el tema.
Nos quedan tres. Es fácil demostrar que la Ilíada y la Odisea son, en realidad, variaciones sobre un mismo tema, del que la Odisea es un ejemplo mejor logrado. Es una historia sobre una venganza: a un buen señor lo putean concienzudamente, pero éste se sobrepone y regresa pateando traseros. En el caso de Odiseo, es el hideputa de Poseidón y sus abogados quienes se encargan de hacerle la vida imposible. A Aquiles, los troyanos le matan al mariquita de su amigo Patroclo. Luego Aquiles va a por Héctor y lo hace papilla. Odiseo, por el contrario, tras escapar de las trampas divinas, regresa a Ítaca y monta una carnicería con los pretendientes de su churri Penélope. No se carga a Poseidón para dejar abierta la posibilidad de una secuela. Sospecho también que Homero no quería estropear el negocio de los sacerdotes del susodicho. Siempre he dicho que las historias de venganzas son mis favoritas. La mejor de todas, o casi, es la del Conde de Montecristo.
Nos quedan, pues, dos historias arquetípicas: la de la venganza, y la del dios puteado. Pero si lo piensa un poco, ¡ambas historias son la misma! Puedo imaginar el origen de nuestra civilización en las orillas de un perdido pantano en la antigua Sumeria. Un rapsoda itinerante cuenta la historia de la venganza de Gilgamesh a los embobados paletos del poblado más cercano. Cuando llega al punto en que al héroe lo han hecho puré, le entran unos terribles dolores estomacales y sale corriendo a esconderse entre unos juncos. Un cocodrilo, salido de la nada, clava sus comillos en el culo del juglar y lo arrastra a una muerte oscura. Los ebrios patanes de la aldea creen que ahí acaba la historia de Gilgamesh, y pasan meses intentando explicar el estúpido final de la misma. Al final, uno de ellos crea la religión: la muerte del protagonista tuvo un sentido. No importa cuál ahora: garantizar las cosechas del próximo año, redimir nuestros pecados, hacer que el Sol siga alumbrando. ¡Qué más da! Y todo esto gracias a la verdadera tragedia de un cocodrilo cuya cena estaba rellena de mierda.

El final de San Marcos

... y cumplió lo prometido.En mi opinión, algo parecido debió ocurrir para que surgiese el cristianismo. El malogrado Marcos escribía su evangelio a altas horas de la noche cuando sintió la inexcusable llamada de la parte menos noble de su naturaleza. Corrió a la letrina comunal, pero con tan mala pata que cayó en el fondo del agujero. Nadie le echó de menos al día siguiente, y el cadáver desnucado quedó cubierto con los copiosos excrementos de sus incontinentes vecinos.
Para desgracia de los paganos, alguien descubrió, días más tarde, el manuscrito incompleto, y se dio cuenta de su potencial para fundar una secta. Calladamente, pergeñó unos cuantos versículos para terminar la historia. Esto no me lo estoy inventando: el evangelio de San Marcos no sólo omite cualquier referencia a un nacimiento virginal, sino que se ha descubierto que los actuales versículos del nueve al veinte del último capítulo son un añadido posterior. Estos versículos son los que, precisamente, hablan de la Resurrección: el versículo octavo termina con tres mujeres, incluida la Magdalena, que se asoman, muy acojonaditas las pobres, a una tumba vacía.
El mercenario que terminó el primer evangelio no era muy habilidoso. ¿Se le ha ocurrido pensar en lo que podrían haber hecho Homero o Alejandro Dumas de haberse encontrado en su lugar? He aquí algunas ideas al respecto:
A Jesús, como es natural, lo crucifican en las vísperas de un día festivo, lo cual ya es motivo suficiente para cabrearse. Antes, lo azotan, le ponen una corona de espinas, y encima pierde un concurso de popularidad con un tal Barrabás. Para colmo, lo cuelgan entre dos manguis, y uno de ellos se pasa la tarde dándole la brasa con el Reino de los Cielos (era testigo de Jehová).
Es poco probable que Marcos pretendiese matar realmente a Jesús. Es cierto que el Mesías tiene algunos superpoderes en su historia, pero no tantos como para resucitar a un muerto que llevaba tres días fermentándose. Y es una opinión personal, pero por resucitarte a ti mismo a los tres días seguro que dan más puntos que por revivir a otro. De modo que supondremos que, aunque parecía más muerto que el pavo de Acción de Gracias, Nuestro Salvador estaba mal herido, disimulando sus constantes vitales gracias a sus conocimientos del yoga saduceo. De manera que cuando José de Arimatea, que estaba en el ajo, destapó la tumba, le bastó un par de bofetadas para despertar a Nuestro Señor, que murmuró:
- Pepe, mamonazo, si pudiese moverme te ibas a enterar...
Pepe cargó con el no-muerto a cuestas, y lo llevó a casa de Lucas, que era médico, para que le hiciera algunos arreglillos. Y así pasaron unos cuantos meses.
Un hermoso día de verano, Jesús abrió por fin la puerta de casa de Lucas, y salió a la calle. Iba cojeando un poco, por culpa de la lanzada en las costillas y albergaba en Su Santo Pecho un cabreo monumental. Enfiló la burra hacia el barrio romano, mientras consultaba la dirección del chalet de Poncio Pilato que San Matías El Chivato le había apuntado en la palma de la mano. Al llegar a su destino, se deslizó sigilosamente al patio trasero, y trepó por una higuera hasta el dormitorio del prefecto de Judea. Una sorpresa le aguardaba:
- ¡María Magdalena! – exclamó el Mesías.
- ¡Jesús! – respondió, asustada, la susodicha.
- ¡La Virgen! – profirió Pilatos, poniéndose los calzoncillos.
La pecadora intentó disculparse mientras se ponía la túnica:
- Mi Señor, es que mi carne es débil, ¡pero te juro que mi espíritu es fuerte!
- ¡Serás puta! – replicó Jesús de Nazaret, sacudiendo la cabeza con amargura – ¡Vete, y no vuelvas a pecar... sobre todo porque no podrás!
Y haciendo uso de sus superpoderes, le contagió a distancia el primer herpes genital de la historia. Si lee con atención el Antiguo Testamento, verá que no se habla, para nada, del herpes genital, pero sí de la lepra, de modo que el herpes es un milagro posterior.
La Magdalena abandonó la habitación a duras penas, llorando por sus dolores, y Jesús se abalanzó sobre Pilatos, agarrándole por el pescuezo. El Prefecto tuvo tiempo para susurrar:
- Pero, Señor, ¿acaso no predicabas lo de poner la otra mejilla!
- ¡La otra polla pondría, si tuvieses dos ojos en el culo, truhán!
A continuación, rebanó las orejas del romano, y sus testículos, y los arrojó a los cerdos. Las margaritas y las perlas no, pero sí que está bien arrojar los cojones de Pilatos a los gorrinos. De propina, el Hijo de Dios convirtió a Pilatos en obsesivo-compulsivo, condenándole así a lavarse las manos constantemente, per secula seculorum. Chúpate esa, Conde de Montecristo.
Luego, Nuestro Salvador empuñó la lanza del destino y salió a por Judas...

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13 Comments:

Blogger Chess escribió...

¿has visto Dogma, Freman? :)

Si no la has visto, me imagino que te gustará...lo digo porque me ha hecho gracia ver al "Jesucristo colega" en tu post.

11:22 p. m.  
Blogger Freman escribió...

Yep. Aquí nos falta talento para hacer algo parecido.

Feliz Navidad.

11:50 a. m.  
Anonymous Il Machia escribió...

El dia de la bestia tiene su gracia

7:05 p. m.  
Blogger sarah escribió...

Vaya entradita Freman, parece que te has cargado de un plumazo al espíritu de la Navidad, je je je.

En fin, como divertimento, me gustan más las divagaciones sobre la física cuántica. Ya sabes, "pa gustos, los colores".

Coincido con Chess en que me hizo mucha gracia la foto del Mesias tan americano, en plan amenaza, "¡pod loz Diozes, no vuelvaz, la que ze iba a admar!"

¿Merece la pena ver Dogma? uhmmm, me la apunto pues.

Saludines

4:17 p. m.  
Blogger Freman escribió...

El dia de la bestia tiene su gracia

Sí. Pero también cae en el pecado tradicional del humor español, que es el "costumbrismo". Aquí, cuando se trata de hacer reir a la peña, el autor saca su colección de muñecos de acción estereotipados: la "pija", el "yonqui", el "paleto", etc, etc. Es un rezago infantil: los críos aprenden a comportarse clasificando el comportamiento adulto en compartimentos estancos.

El problema del humor basado en estereotipos no es que no tenga gracia, porque alguna tiene, sino su corto alcance: aparte de lo facilón del recurso, los personajes no evolucionan. No pueden hacerlo sin salirse de sus estrechos límites. Y si se trata de una serie, terminan aburriendo, porque cambian las situaciones, no los personajes. Incluso en una serie como los Simpsons, los momentos más graciosos son aquellos en los que los personajes "superan su papel".

3:25 p. m.  
Blogger Freman escribió...

me gustan más las divagaciones sobre la física cuántica

... y además, es zurda. Me gusta esta chica.

3:27 p. m.  
Blogger Freman escribió...

De todos modos, el núcleo del "post" es el hecho real de que el evangelio de San Marcos termine como termina, abruptamente, sin terminar la historia que tradicionalmente damos por sentada.

Me explico: tengo una amiga que suele invitarme a la cena de Nochebuena (mis padres viven en USA). Se supone que es una especie de buena acción, porque la pobre supone que por estas fechas debo sentir algún tipo de nostalgia familiar (no). En mi familia "adoptiva" son creyentes: los niños cantan villancicos y esas cosas.

Naturalmente, me siento como la penicilina en una fiesta de bacterias (o como un pañuelo en una fiesta de mocos, alternativamente). No puedo decepcionar a mi amiga, que ni siquiera sabe que escribo esta página. Me siento en mi silla impecablemente vestido y con una gran sonrisa en el rostro, hago los coros en los villancicos y finjo que me posee el Espíiiiiritu de la Navidaaaaaaad. Pero por dentro, mi cabecita lleva una conversación en paralelo, y se me van ocurriendo entradas como ésta.

O como ésta otra: ¿por qué Stephen King es americano y no español? Pues porque, si Stephen King se ve atrapado en una fiesta de Nochevieja, puede imaginar una sala de fiestas espectral, llena de espíritus insatisfechos, en la que una orquesta de demonios tocan incansablemente Old Lang Syne. Da yuyu, ¿verdad?

En cambio, si yo intento hacer lo mismo, ¿qué obtengo a cambio? Una historia en la que un montón de almas errantes, atrapadas por siempre en un 31 de diciembre... se dedican a tragar una y otra vez las uvas de la buena suerte. No hay para una historia de terror. Lo más, para un episodio de Hospital Central.

3:59 p. m.  
Blogger Freman escribió...

los niños cantan villancicos y esas cosas

... y cuando le pregunto a la niña qué deportes practica en el cole, me responde que judo y catecismo.

4:01 p. m.  
Blogger sarah escribió...

Uhmmm, sabes más que yo sobre este tema ya que deduzco que tú has leído el Evangelio de Sant Mateo. Yo no he pasado del Génesis, tengo muchos "pretendientes" en la cola (de libros por leer, entiéndaseme) y éste no está en mis prioridades.

De todos modos, para relato tragicómico, me quedo con tu descripición de la cena de Nochebuena, que, salvando las distancias, me resulta muy familiar, por aquello de interpretar el papel que se supone que esperan de nosotros, y que hacemos por afecto, por comidida, por "respeto" (¿¿¿???) o vete tú saber, sin hacer lo que realmente haríamos si nos dejaran en paz (¡leñe, somos legión los que no nos deprimimos en Navidad).

¿Por qué algunos roles sociales se me antojan tan perversos? Pues ala, judo y catecismo, como el bocata de foie-gras y nocilla (puaghhhh!)

Suerte para la próxima prueba, mañana tocan las do-ce u-vas :(((

11:23 p. m.  
Blogger Freman escribió...

has leído el Evangelio

Me criaron como protestante, y eso te obliga a conocer bien el manual de usuarios.

éste no está en mis prioridades

:) Tampoco te lo recomiendo.

Feliz año nuevo.

2:24 p. m.  
Anonymous judas escribió...

Oye, no había leído esto hasta hoy. ¿Debo temer por mi vida?

7:55 p. m.  
Anonymous Iñaki escribió...

¡Qué grande! Me permito enlazarlo.

3:18 p. m.  
Anonymous Anónimo escribió...

alguien me puede decirel resumen de la pelicula jesus de nazaret de la segunda partee???m por favorrr

10:54 p. m.  

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