domingo, julio 22, 2007

Mundos secretos

Me han pedido que cuente un secreto, pero ¿qué secretos puede tener un hombre? No me pongo cremas para dormir, no oculto las canas y no tengo un plato favorito, que tampoco sabría cocinar. Puedo contar lo que he hecho en la vida, pero esas son cosas que simplemente me han pasado. Refugiado en mi interior, tras capas y más capas de recuerdos, unos verdaderos y otros falsos, se oculta aquello que importa de mí, y que se niega por pudor a ser revelado.
Ni siquiera yo conozco a ese otro yo extraño y esquivo. Hablamos en complejas claves, o más bien, él me habla a mí. Desde su escondite, ve todo lo que me ocurre y escucha todo lo que pienso. Luego me aprueba o desaprueba enviándome un sueño. ¿Quiere conocer algún pequeño secreto? Tendré que contarle entonces alguna de mis visiones nocturnas.
Esta me visitó ayer. Cuando las tinieblas se rasgaron, estaba en una estación de autobuses, sentado en una incómoda silla de metal. A mi lado había un asiento vacío, con una guitarra encima. Cogí la guitarra y me puse a tocar los acordes de una canción de Boston. Recuerdo haber colocado los dedos en las posiciones necesarias, como si de verdad lo hubiese hecho y no se tratase de un sueño. De repente, el asiento a mi lado estaba ocupado: una hermosa chica de pelo negro y ojos castaños. Fingía ignorarme, pero sabía que me miraba con el rabillo del ojo. Y además, yo seguía tocando con todas mis fuerzas, aunque el ruido de la estación no me dejaba oír mi propia música.
La canción terminó, y mágicamente volvió el silencio. Le devolví la guitarra a la chica, y ella se incorporó para guardarla en su funda de cuero. Pero el mástil era muy largo y aunque se pusiese de puntillas, no lograba cerrar la funda. Me puse en pie y, por fortuna, mi estatura era la de la inmensa guitarra. Pude terminar de enfundarla y entonces la devolví a su dueña. Por primera vez sonrió, y nos tomamos de la mano. Nos sentamos, apoyando nuestras cabezas, y cerramos los ojos. Las tinieblas regresaron y desperté en Madrid.
Y como éste no es el meme original, sino una mutación, se lo devuelvo a Chesk, por si quiere contarnos alguno de sus sueños.

... y aquí tiene el privilegio de leer sobre dos sueños de Chesk.

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2 Comments:

Blogger Chesk escribió...

Será difícil..pero se intentará. :)

11:59 p. m.  
Blogger Freman escribió...

... sólo si te apetece. Ya sé que es una "putadita" que te he hecho... pero es que nunca te había encasquetado un meme. Y no hay prisa, por supuesto.

Respecto al "secreto", es que creo que lo que pasa por mi cabeza es más interesante que lo que hago desde que me levanto hasta que me acuesto.

12:25 a. m.  

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