miércoles, mayo 27, 2009

Hiragana

Escribir en japonés es bastante complicado. Para empezar, muchas palabras se escriben en kanji, un sistema de ideogramas copiado de los chinos. Los niños de primaria deben aprender un mínimo de 800 a 900 ideogramas. Para subir el siguiente escalón, debes llegar a 1.945 garabatos. El número total de kanjis existente se estima entre 50.000 y 80.000.
Pero no todo se puede escribir con estos caracteres. El japonés, a diferencia del chino, necesita partículas e inflexiones. Por este motivo, los monjes budistas desarrollaron dos silabarios en paralelo, el katakana y el hiragana, como complemento de los kanji, o letras chinas. Lo interesante es que estos dos sistemas son equivalentes y surgieron casi a la vez. En mi opinión, el katakana es mucho más sencillo, tanto para aprender como para usar. Sin embargo, el hiragana terminó imponiéndose al katakana. Actualmente, el katakana está relegado a la escritura fonética, principalmente, de nombres extranjeros y de neologismos.
La pregunta interesante es, ¿por qué se impuso el hiragana? Y si necesita una pista, pregúntese por qué surgieron dos sistemas casi idénticos prácticamente a la vez.

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10 Comments:

Blogger Demócrito escribió...

¿Algún paralelo con la hipótesis Qwerty?

9:44 a. m.  
Blogger Freman escribió...

No. El hiragana era escritura femenina, derivada a través de un sistema intermedio, man-yoogana, escrito en cursivas. El problema es que los japos consideraban las cursivas como femeninas, y el hiragana se consideró escritura femenina durante mucho tiempo. El katakana, por el contrario, se diseñó, no evolucionó, como un sistema más racional inspirado también en el man-yoogana, utilizando caracteres más rectos.

A pesar de estar relegado a las mujeres, y de ser realmente un sistema comparativamente espantoso, fue el que final se impuso. Parte de la explicación es que se utilizó mucho en novelas: esa es la parte que te gustará más.

Pero en buena parte, pudo haberse impuesto precisamente porque la transmisión cultural femenina tiene ventajas sobre la masculina. Al pequeño Shinchan lo enseñaba a leer su geisha madre, o alguna de las doncellas de su geisha madre, o un sensei contratado probablemente por su geisha madre. Papá estaba demasiado ocupado acojonando a los campesinos, o en cuchipandas con sus samurais.

Matemáticamente, una pequeñísima asimetría de este tipo, acumulada en unas pocas generaciones, puede ser decisiva. Sobre todo en cosas culturales: si el sistema A se utiliza por el 65% y el B, el 35%, está claro que es mejor aprender el A. El B puede sobrevivir, sin embargo, como demuestra la propia existencia de Apple. El katakana sobrevivió, pero ahora sólo se utiliza para propósitos muy específicos.

1:04 p. m.  
Blogger Freman escribió...

Ah, el texto en hiragana dice nometo kemiko hone. No hay forma directa de escribir la "s" del plural (como no sea añadiendo una sílaba "su" y esperando que nadie pronuncie la vocal). Y no existe una "L".

"Freman Bregg", por ejemplo, tendría que transcribirse (y pronunciarse): "Fureman Berekko". De profesión, roonin, por supuesto.

1:27 p. m.  
Blogger sarah escribió...

¿Por qué te parece comparativamente espantoso el hiragana? te lo pregunto desde mi ignorancia quasi absoluta sobre el japonés, del que sé apenas nada.

7:03 p. m.  
Blogger Freman escribió...

¡Hola, Sarah! nice2cu!

Bueno, el hiragana es mucho más difícil de aprender (lo estoy sufriendo en carne propia; y no, no tengo nuevos jefes japoneses, ni me he enamorado de una japonesa):

1- Los rasgos son curvos. Para un tipo con letra de médico como yo, es una tortura, porque cuesta estandarizar tu forma de escribir. En cambio, el katakana utiliza casi siempre rasgos rectos.
2- No hay un mínimo de uniformidad. Por ejemplo: un palote vertical con dos trazos paralelos horizontales al lado, es NI. Si cruzas el palote vertical con un trazo corto, es TA.
3- Lo que distingue a un kana (carácter) de otro es a veces mínimo. Por ejemplo, NE, RE y WA son casi idénticos, pero se diferencian por la forma en que termina uno de los trazos. Lo mismo pasa con RO y RU.

Claro, el problema en el fondo fue que el hiragana surge de la versión cursiva del kanji (lo inventan monjes budistas, por cierto; lo de la calificación de "femenino" vino después). Y el katakana es algo posterior.

7:52 p. m.  
Blogger Freman escribió...

La imagen que he añadido, por cierto, es "sara" en hiragana primero, y luego en katakana. Es decir, "saragana" :)

7:56 p. m.  
Blogger sarah escribió...

Buenas,

Has respondido a mis dos preguntas, je je. A la que te escribía ayer y a la que jamás (de los jamases) te habría hecho sobre tus no-motivos para estudiar japonés.

Las explicaciones que me das son interesantes, en clase tengo una compañera que lo estudia por su cuenta (creo que tampoco tiene amante japonés, vaya) así que voy a ser muy mala y le voy a preguntar también, a ver si sabe tanto como tú sobre el tema.

De lo japonés me alucinan los kimonos, la ceremonia del té y sobretodo su comida (soy una fanática del pescado crudo, y una discreta aficionada a la cocina japonesa)... todo en ellos parece rehuir las prisas y lo precipitado. Con la escritura, tal y como me cuentas, si vas muy rapidito leyendo puedes incurrir en más de un malentendido, dado que puede haber tan poca diferencia entre un kana y otro.

Me cuesta no sacar interesantes conclusiones sobre ese estilo "femenino" de la escritura japonesa: como una visión más de femenino=extraño-siniestro (de izquierda, no necesariamente malo)-ilógico.

No he dejado de pasarme por tu blog, de hecho te sigo en el tuyo y en La revolución naturalista. Tus comentarios en el blog del señor Robledo son realmente divertidos. No siempre comento porque "pa decir tonterías" mejor estar presente sin hablar, ¿no?

Gracias por el detalle de poner mi nombre en ambos alfabetos, ahí me has dado.

My pleasure, Freman-san :))

12:30 p. m.  
Anonymous Il Machia escribió...

"todo en ellos parece rehuir las prisas y lo precipitado"

Cosas del zen.

Paradójicamente inventaron una palabra para definir la muerte por estrés.

1:05 p. m.  
Blogger Freman escribió...

Cosas del zen.

:) Eso es lo que me va a mí: una secta que predica la paz interior y que, sin embargo, te permite acuchillar a tus enemigos.

de hecho te sigo en el tuyo y en La revolución naturalista.

Vergüenza me da. No me hagas mucho caso: me gusta soltar barbaridades para escandalizar al personal, pero en el fondo no soy tan burro.

2:53 p. m.  
Blogger sarah escribió...

:-))) no, si ya sé que sois gente muy seria. También es bueno, de cuando en cuando, despistar a la concurrencia con alguna burrada, ¿no?

CU, Mr.

7:18 p. m.  

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