domingo, septiembre 02, 2007

La Creación de Eva María

Serie sacrílega, pero que ensalza los valores familiares

Dios, envuelto en su majestuosa colcha de materia oscura, se revolvía sin lograr conciliar el sueño. Sofía finalmente suspiró, se incorporó en el lecho y le preguntó qué pasaba:
- El Homo Sapiens, cariño, el Homo Sapiens me tiene hasta la partícula de Higgs.
Y le contó sus cuitas con Adán Cudeiro, y su intención de pulsar el botón reset y comenzar la Creación desde cero. Luego dijo ¡ay!, y se quedó mirando fijamente hacia la nebulosa de Andrómeda.
Pero Sofía, por fortuna, no era partidaria de tomarse las cosas tan a la tremenda. Tras aliviar y reafirmar un poco el dolido ego divino, prometió echar un vistazo al día siguiente y ver si se podía reparar el desastre. Siempre habría tiempo para mandar el mundo a la mierda.
La Creación de Eva MaríaNo había aún amanecido, cuando ya Sofía observaba discretamente las actividades de Adán Cudeiro en el Paraíso gallego. Adán dormía despatarrado sobre una roca musgosa, llena de restos de cacahuetes y semillas de girasol, mientras un hilillo de saliva humedecía su mejilla poblada con una descuidada barba de dos semanas. A eso de las siete de la mañana, el primer Homo Sapiens se dio la vuelta sobre su lado derecho, acompañando el giro con un sonoro pedo. A eso de las ocho de las mañana, abrió los ojos legañosos, apartó la calabaza llena de zumo de uva fermentado de una patada y regocijó su espíritu con otro pedo espantoso que removió los guijarros en dos metros a la redonda. Luego se levantó y se puso de espalda, con la cara contra la pared de la cueva. Agarró su encogido apéndice urinario con la derecha y comenzó a dibujar su cara en la pared de la cueva con el líquido que brotaba a presión del órgano. Culminó la operación con otro pedo y una concienzuda sacudida del miembro. Luego se rascó, en este orden, el sobaco izquierdo, el riñón derecho, el occipucio y… perdonad que os ahorre el detalle. Finalmente, se olió la mano, hizo una mueca, bostezó y dijo algo que sonó como:
- Errr... hummm... ñamñak... ahhhhhhhggg...
Un caso perdido, se dijo Sofía, mientras Adán descubría su propia sombra sobre la hierba y se dedicaba a perseguirla entre gritos e insultos. Pero al menos ya había encontrado la causa del fallo: Dios había cometido con Adán el mismo error que con los insectos.
Al crear a los insectos, sus animales preferidos, el Altísimo había experimentado con exoesqueletos. El exoesqueleto es una especie de armadura que protege a su blando portador de accidentes y ataques de depredadores. Una buena idea, en apariencia, pero limitaba las posibilidades de crecimiento del pobre animalito. Al crear el siguiente grupo de animales, la idea había sido descartada, a favor del uso de esqueletos internos.
Sin embargo, al diseñar al señor Cudeiro, el Creador se percató de la fragilidad del ordenador de a bordo del extraño animal, y recurrió a una pequeña chapuza: rodear el ordenador de hueso duro. El problema era evidente: la bóveda craneal impedía el crecimiento del cerebro de Adán Cudeiro. Puede que mil quinientos centímetros cúbicos fuesen suficientes para tirarse pedos, dibujar figuras con la orina y rascarse todo lo rascable, pero no para descubrir el fuego o aprender a freír huevos.
De manera que Sofía se remangó, metafóricamente hablando, y decidió crear el primer animal inteligente del planeta. Para ello, extrajo un poco de materia gris del cráneo de Adán, dejándolo un poco más tonto que antes, y a partir de ella comenzó a moldear una figura más mullida y proporcionada que la construida por el Altísimo.
La decisión de SofíaLa solución de Sofía para alojar un cerebro más grande fue sorprendente: duplicó la capacidad de cálculo diseñando un encéfalo con cuatro hemisferios en vez de sólo dos. Naturalmente, el nuevo dispositivo no iba a caber en el cráneo, por lo que dotó a la nueva especie de dos receptáculos suaves a la altura del tórax, y ahí situó los dos hemisferios adicionales, que al no estar constreñidos, podrían crecer todo lo que necesitasen. Estos hemisferios, al estar más cerca del corazón, estarían mejor irrigados que los hemisferios superiores. El dispositivo fue bautizado tetraencéfalo, aunque con el tiempo, sumerios y lacedemonios lo abreviaron, dejándolo en tetras, palabra que finalmente degeneró transformándose en tetas. Cuando un hombre fija su mirada en el tetraencéfalo de una dama, lo hace para expresar su admiración por la superior capacidad intelectual de ésta. Cuando una madre amamanta a su hijo, le transmite parte de su inteligencia a través de sus neurotransmisores tetraencefálicos, vulgarmente conocidos como leche materna.
Tras terminar con el tetraencéfalo, tuvo que aplicar algunos retoques. Para equilibrar la figura y evitar que se fuese de bruces por el peso adicional, la divina consorte agrandó el culo de la criatura. Acortando su estatura, la hizo más estable al dotarla de un centro de gravedad más bajo. Cuando estaba a punto de terminar, Sofía recordó el desagradable espectáculo del dibujo con orina, y eliminó el apéndice urinario de la nueva criatura, para que no imitase el grosero comportamiento de su futuro compañero. Entonces, Sofía se alejó unos pasos, vio que lo había hecho bien, y decidió ponerle nombre a su creación.
Se inclinó sobre su obra, y sopló suavemente dentro de la pequeña y delicada nariz. Luego, apartando los dorados cabellos, susurró su nombre al oído: Eva María... La criatura se estremeció al cobrar consciencia de sí misma, y se incorporó, un poco confundida. A continuación, estiró sus torneados miembros y se fue a buscar el sol en la playa...

Capítulo anterior: La Creación de Adán Cudeiro

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10 Comments:

Anonymous Anónimo escribió...

Si los hombres son aproximadamente iguales entre sí y, como vosotros admitís, las religiones también lo son, ¿por qué los niveles de civilización e incivilización no comparten ni han compartido jamás esa misma homogeneidad en todo el mundo? Dos opciones: 1) la religión influye positiva o negativamente en el progreso humano; 2) la religión no influye de ninguna manera en el progreso humano. Las dos favorecen al teísmo.

6:51 p. m.  
Blogger Freman escribió...

¿El nivel de plomo en el agua del grifo, Vicente?

Joder, antes murmurabas sobre raquitismos intelectuales y otras bobadas. Mira lo que acabas de soltar:

Dices que hay dos posibilidades: A y B. Pero se trata de dos posibilidades que agotan la situación: o es A, o es B. Es decir, que "A o B" es una tautología. Y luego terminas diciendo que ambas favorecen el teísmo... lo cuál significa que no necesitabas ninguna de las dos premisas, y que lo que querías decir, desde el principio, es que Dios es chachi y los ateos unos bobos.

Claro, es la actitud teológica típica: disfrazar de razonamiento lo que no es más que prejuicio visceral y posiciones apriorísticas, que no están dispuestos a reconsiderar bajo ninguna circunstancia.

8:16 p. m.  
Blogger Kinn... escribió...

Si los hombres son aproximadamente iguales entre sí y, como vosotros admitís,

Eso de que los humanos (el término hombre para definir ya está algo caduco, ¿no crees?) son aproximadamente iguales entre sí lo defiende la Iglesia Católica porque el barro es el mismo para todos y es una falacia demostrable. Ni a nivel individual ni a nivel colectivo lo son, será que son de difrente barro, lo mismo uno se hizo con agua contaminada de Chernobil. Otra cosa es que se tome como convenio para que no se produzcan desajustes y rivalidades en una sociedad que pretende que los derechos alcancen a todos sus componentes.

La religión influye positiva o negativamente en el progreso humano; 2) la religión no influye de ninguna manera en el progreso humano. Las dos favorecen al teísmo.

Todo, absolutamente todo lo que nos rodea, influye negativa o positivamente en el progreso... o en el colapso humano, lo que hay que definir es en que medida lo hace. Pongamos ejemplos:

Supongamos que existe una sociedad en donde la religión fuese el único caldero en la cual se cocieran las mentes infantiles hasta alcanzar una madurez con conocimientos aprendidos para emplearlos en dicha sociedad a la que pertenecían y que fuera de ese círculo religioso, no existía otra forma de hacerlo, en este caso la religión de diferentes escuelas, llamémoslo así, conformaban un factor positivo de carácter técnico en el avance de esa sociedad, pero a parte de la religión habían otros factores que también fueron positivos para dicha sociedad y le hicieron progresar, a veces de manera violenta.

Vecina a esa sociedad existían otras, que no avanzaron en la misma medida, a pesar de ponerles ofrendas y sacrificarle de todo a los dioses y se mantuvieron enquistadas en si mismas hasta que sucumbieron.

¿No será que unas sociedades avanzan porque sus individuos utilizan mejor los recursos cerebrales para sacarle el máximo provecho de los medios con que cuentan, que otras?

Claro que si tu partes de que dios es el sumun y que tu religión es la verdadera, mientras el resto es caca de la vaca, pues apaga y vámonos.

Cuando dios hizo a la mujer, se el olvidó darle al hombre el libro de instrucciones. (Steve Urkel. capítulo ni idea tengo, Cosas de casa, serie tv.)

8:30 p. m.  
Anonymous Anónimo escribió...

Freman: Según tú, yo razono para tener la razón, lo cual me convirte en un tramposo. Muy profundo y certero comentario.

9:10 p. m.  
Anonymous Anónimo escribió...

Ni a nivel individual ni a nivel colectivo lo son, será que son de difrente barro, lo mismo uno se hizo con agua contaminada de Chernobil.

Que somos esencialmente iguales no lo dice sólo la religión cristiana, sino también toda ciencia que tenga al hombre como objeto unitario y universal. La biología habla del "sapiens sapiens".


Todo, absolutamente todo lo que nos rodea, influye negativa o positivamente en el progreso...

No. Hay factores que sólo pueden influir negativamente (p.e., el esclavismo) y otros que sólo lo hacen positivamente (p.e., la alfabetización), a grandes rasgos y obviando los casos límite.


¿No será que unas sociedades avanzan porque sus individuos utilizan mejor los recursos cerebrales para sacarle el máximo provecho de los medios con que cuentan, que otras?

No lo creo por dos motivos. El primero es que estimo que los porcentajes de genios y mediocres andan bastante parejos en todas partes. El segundo es la velocidad de transmisión del conocimiento, que hace que todos puedan aprovecharse de él si no hay en la sociedad receptora condicionantes culturales o económicos que lo impidan.

Digo, pues, que dada la gran diversidad religiosa del mundo, y considerando también lo variado de sus sociedades en lo tocante a los niveles de progreso, puede deducirse que la religión en abstracto no es necesariamente un impedimento para el desarrollo. Sí, en cambio, ésta o aquélla religión.

El progresismo atribuye todas las virtudes del progreso al factor ideológico, esto es, a la paulatina derrota política de las religiones. Sin embargo, achaca todas sus vergüenzas y atrocidades al factor técnico, a la mayor capacidad operativa del hombre. Los reaccionarios -pesimistas antropológicos- pensamos del modo opuesto y nos aproximamos más a la verdad (sin barrer para casa con esa desfachatez sectaria que caracteriza a los "progres" de izquierdas y de derechas).


Claro que si tu partes de que dios es el sumun y que tu religión es la verdadera, mientras el resto es caca de la vaca, pues apaga y vámonos.

Has simplificado mucho, pero sí, por ahí van los tiros.

9:42 p. m.  
Blogger Freman escribió...

Freman: Según tú, yo razono para tener la razón, lo cual me convirte en un tramposo.

No, no te inventes cosas. Yo no he dicho que tú razonas, sino que tú crees que razonas, que es algo muy diferente.

Muy profundo y certero comentario.

Pues tengo la razón, aunque no te des cuenta.

Vamos a ver, Vincentín, a ver si te das cuenta, que no tengo mucho tiempo y no me vas a pagar la lección:

Tú dices que:

- Los marcianos existen.
- O, por el contrario, los marcianos no existen.

Y concluyes que ambas hipótesis favorecen la existencia de vida en Venus...

No te angusties: si Dios no te dio un cerebro, tampoco pasa nada. Los lirios del campo y las aves del cielo tampoco tienen cerebro y Dios provee para ellas lo necesario. Quizás el sentido de tu vida esté en irte a Calcuta ("a Calcuta hemos de ir, por las frutas, por las frutas..."), a predicarle el cristianismo tridentino a los gaviales (son los caimanes de la zona, así que ten cuidado).

O quizás puedas apuntarte para un viaje con la NASA, para evangelizar a los marcianos. No... no hace falta tener cerebro para ir en un transbordador: ahora ya vuelan astronautas borrachos y tripulantas celosas. Y si no te admite la NASA, siempre te quedará Moscú...

10:24 p. m.  
Anonymous Anónimo escribió...

Reconozco que me gustan los juegos dialécticos del tipo win-win.

11:03 p. m.  
Blogger Freman escribió...

¿Win-win? Será en chino mandarín. En español se llaman falacias.

11:37 p. m.  
Blogger Freman escribió...

... por cierto, te va a gustar, probablemente, el post que estoy escribiendo, sobre qué es una ideología y cómo evitarlas.

11:39 p. m.  
Blogger Kinn... escribió...

Has simplificado mucho, pero sí, por ahí van los tiros.

Puestos a resumir, esto es lo que dices:

Dios de los cristianos: guay, one the one, le supreme.
Otros dioses: No existen.
Agnósticos: ¿Y eso que es?
Ateos: Progres, ignorantes, gilipollas, basura, pasto de llamas.

¡Coño! cualquier islamista prehomínido lo firmaría ya, salvo que en vez de la pira lo hubiera sustituido por el cuchillo.

Los reaccionarios -pesimistas antropológicos- pensamos del modo opuesto y nos aproximamos más a la verdad

Vale, tu eres la verdad, no es que te aproximes. Pero ¿que piensas de Eva María o de las evas en general?

Reconozco que me gustan los juegos dialécticos del tipo win-win.

Es que eres un provocador ;-) con la verdad por delante, así cualquiera, eso es jugar con ventaja.

11:47 p. m.  

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