martes, marzo 20, 2007

Antídotos

Tucán comedor de tortas de barro¿Quién ha dicho que la dieta vegetal sea sana? Los niños no mienten, ¿conoce algún crío que adore los vegetales? No, y por una razón muy sencilla: los vegetales, para evitar ser devorados, han desarrollado defensas químicas contra los herbívoros y los miembros de Greenpeace. Por eso tienen ese puñetero sabor mierdoso, que los adultos fingimos ignorar. Pues no, señor, las ensaladas saben a mierda. Y pueden ser venenosas. Los vegetales sólo toleran que comamos sus frutos, por interés propio, porque así piensan, los muy cretinos, que cagaremos las semillas en tierra fértil, permitiendo que se reproduzcan y dominen la tierra. ¡Ja, ja!
La confirmación la encontrará en esos sádicos documentales sobre la naturaleza que tanto gustan a nuestros vegetarianos (sí, la naturaleza es sádica). Resulta que esos alegres loros que imaginamos pasándolo en grande en el paraíso amazónico, tienen un serio problema de intoxicación: los matojos de los que se alimentan, los pobres, contienen potentes venenos que, cuando se acumulan en el organismo del bichejo, pueden llevarlo a la tumba. ¿Cómo resuelven su problema los loros? Se atiborran de fango medicinal. Localizan yacimientos de arcilla rica en caolín, y de cuando en cuando se dan un garbeo por la farmacia. ¿Es eso vida, acaso? ¿Vivir con una dieta vegetal, para tener que curarse periódicamente con tortas de barro? Vaya mierda. Y no sólo pasa en el Amazonas. Le ocurre a los vegetarianos de Frisco, a los vegans merluzos de Silicon Valley y a los elefantes de la jungla de Mojambo Bango (que pilla muy cerca de la bahía de Cucamonga).
La carta que se sirve en esta bitácora no se basa exactamente en vegetales hervidos: más bien, procuro presentar carnes exóticas ricas en proteínas... y colesterol. Agazapado en mi caverna, veo pasar la sombra desdibujada del capricornio salvaje de las Molucas. Cojo la lanza, acecho a la bestia e intento cargármela antes de que le dé tiempo de lanzarme un bocado. Luego la divido en trozos digeribles, la aso, invito a los amigos y la sirvo sobre hojas de plátano: aquí en la selva no hay lugar para mariconadas de humo de albaricoques. A veces gusta, a veces no, pero en este último caso, Sabino, mi perro aranista, se encarga de las sobras. Le está creciendo algo en la cima del cráneo al muy jodido. Yo digo que es el rabo de la chapela, pero el vete cree que es un cuerno como el de la bestia del Apocalipsis. Antes tenía una perra aranista y respondona, llamada Jone, pero tuve que regalarla en aras de la integridad moral de mis sobrinos. De cuando en cuando me preguntaban: "tío, ¿con quién hablas?", y la respuesta era, casi siempre, "con Jone".
Lo malo de la dieta cárnica es que te sube el colesterol, te eleva la urea y provoca otros efectos indeseables, al menos según la Cosmopolitan. Por eso, como medida profiláctica, recomiendo visitar con regularidad la frutería de mi vecino Arbox, especialista en frutas del paraíso. Recuerde: los vegetales sensatos permiten que devoremos sus frutos. Es más, ¡les conviene que lo hagamos! Además, una dieta equilibrada es más sana para el corazón, y para rematar, así también evitaremos quejas de las lectoras de la Cosmopolitan.
Una sola advertencia: recuerde que las frutas tropicales no sólo tienen pieles más gruesas que las europeas, sino que, además, suelen tener semillas enormes, como la del mango y el aguacate. Tenga cuidado y no se trague una de estas semillas: pues todo lo que entra, en algún momento tendrá que salir.

... y no, no te vas a librar, Cruzcampo. El siguiente eres tú.

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18 Comments:

Blogger Ignacio escribió...

Muy bueno

3:39 p. m.  
Blogger Freman escribió...

:)

3:53 p. m.  
Blogger Carlos Paredes Levi escribió...

Y bueno, igual que el whisky se dice que es vaso-dilatador, esas semillas, enteras, se convierten en ano-dilatadoras. o algo así.

5:31 p. m.  
Blogger cruzcampo escribió...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

5:43 p. m.  
Blogger cruzcampo escribió...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

5:45 p. m.  
Blogger cruzcampo escribió...

Jojo, muy bueno. Dice el gran Escohotado que si las plantas no hubieran desarrollado alcaloides, esa defensa contra los depredadores, se hubiesen creado frente al sexo barreras como penes con acido sulfurico, ya ves. Hay que estar en todo.

El dia que el Cosmopolitan revolucione la ciencia y aniada dos ceros a las calorias de la lechuga, va a ser bestial.

5:47 p. m.  
Blogger cruzcampo escribió...

...El siguiente yo?

5:49 p. m.  
Blogger Freman escribió...

Sí. Le debo enlaces a un montón de gente, pero el tuyo está en el limbo de los inocentes casi desde que apareció el blog.

esas semillas, enteras, se convierten en ano-dilatadoras. o algo así.

Hay un chiste muy malo, sobre una señora que se escandaliza en el zoo por un mandril que se pasa los cacahuetes por la prominencia antes de tragárselos. Y la explicación del guardia es la esperada: que el animalito había tenido una mala experiencia con un mango, y después de aquello comprobaba el calibre de todo lo que se echaba a la boca.

:) Sí, es un chiste muy malo...

5:56 p. m.  
Blogger Freman escribió...

Una pregunta a los más viajeros: ¿alguno sabe cómo un beduíno "cierra la puerta"? No es un chiste. Supongo que en el desierto, si tienes la mala suerte de tropezarte con un ladrón o un asesino, el tener atada la entrada de la tienda de campaña será lo de menos (al estilo de los cordones de los zapatos). Y supongo que será más importante resguardar el interior del viento nocturno, que debe ser muy frío, y de la arena. De modo que imagino que utilizarán algún sistema parecido a como se cierran las chaquetas cruzadas: quizás una segunda capa de pieles o de lona para que el viento se encuentre con una doble barrera... sin provocar el cierre hermético, que sería peligroso. Sí sé algo sobre "tipis" (los de los indios), pero claro, las condiciones son muy diferentes. Dentro de un tipi, por ejemplo, puedes encender un fuego.

¿Sabe alguien algo sobre este tema?

6:53 p. m.  
Blogger Chesk escribió...

Recuerde: los vegetales sensatos permiten que devoremos sus frutos.

O los pringados.

Se tiran todo el año guardando recursos para que luego un bicho se zampe el fruto. Más fácil para reproducirse lo tienen otras especies que han tomado otras medidas.

Las plantas que generan frutos son unas pringadas, y encima, a saber qué modificaciones han sufrido para que tengamos cocos, piñas y demás frutos en todos los supermercados del mundo...fiuuu.

Prefiero en realidad otro tipo de plantas: éstas por ponernos la miel en la boca han terminado siendo unas panolis en potencia.

7:04 p. m.  
Blogger Freman escribió...

O los pringados.

Pues sí. :) La verdad es que, en temas de evolución, es difícil colarte una. Chapeau, señora mía. En efecto, no me había percatado que la diferencia está en el gasto de recursos.

a saber qué modificaciones han sufrido para que tengamos cocos, piñas

La piña probablemente haya cambiado algo. Sé que el zumo de alguna parte de la piña se usaba como veneno. No recuerdo bien cómo. Lo miraré luego en Internet.

7:49 p. m.  
Blogger Freman escribió...

... ah, lo de Sabino y Jone es broma, por supuesto. Nunca castigaría a un pobre can con esos nombres de animales.

7:50 p. m.  
Blogger Ignacio escribió...

No "se cierra la puerta"
se monta, como una sábana sobre otra.
realmente, la "tienda" va un poco enterrada en arena y las juntas lo son por superposición; entra siempre el aire, pero es aislado y no es desagradable; no es hermético, solo resguarda.

6:47 a. m.  
Blogger Chesk escribió...

Pues sí. :) La verdad es que, en temas de evolución, es difícil colarte una

¡Qué va! Lo único que siempre he tenido curiosidad por esas cosas.

Recuerdo una vez que me encontré con un peral silvestre en un lugar más bien recóndito abandonado del mundo. Cuando fui a coger su fruto, tenía una pinta...tan...tan...en fin, que pensé.

¡Tantos recursos utilizados para producir esos frutos tan poco apetecibles!

:)

9:04 a. m.  
Blogger Freman escribió...

No "se cierra la puerta"
se monta, como una sábana sobre otra.


¡Muchas gracias! Es para un minicuento que estoy preparando para la bitácora.

12:22 p. m.  
Blogger Freman escribió...

... y el detalle de la entrada es muy importante.

(y que no cunda el pánico: no es un cuento "blasfemo", sino todo lo contrario)

12:24 p. m.  
Blogger Ignacio escribió...

En ese caso, lo leeremos

10:48 a. m.  
Blogger Freman escribió...

Estoy seguro de que te va a gustar. Lo que pasa es que me cuesta mucho escribirlo: es un cuento muy corto (es lo que mejor funciona en una bitácora) y lo escribo como si fuera una pintura. Primero escribo un boceto muy aproximado con el desarrollo de la historia, y luego voy rellenando las "áreas". Pongo una palabra, me alejo y pronuncio la frase completa a ver qué tal suena. Claro, así se avanza muy lentamente.

3:23 p. m.  

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