jueves, marzo 02, 2006

¿Es el nuestro un mundo decadente?

Empecé a escribir en esta bitácora hace casi un año, no tanto con la idea de comentar la política nuestra de cada día, sino pensando en exponer algunas ideas que llevo tiempo rumiando. Pero ocurre que estas ideas se sostienen mutuamente en una intrincada red, y por desgracia, el formato de estos diarios digitales no es el más apropiado para una presentación ordenada del tipo requerido. Voy a comenzar, por lo tanto, tirando de los hilos que sobresalgan en la madeja, y luego veremos cómo bordar el cuadro con ellos. Créame que yo también lo siento...

¿Es el nuestro un mundo en decadencia? Eso parecen creer muchos. Unos hablan del "abandono de valores" y de la "falta de sentido". Otros siguen con la cantilena sobre la "injusticia social". Esta división es interesante, porque coincide con la división entre quienes quieren regresar a un pasado muy idealizado y seguramente falso, y quienes predican una huída hacia adelante. Hace poco, alguien me reprochaba por no creer que el mundo de los Reyes Católicos era un mundo mejor; "¿cómo lo sabes, has estado allí?". Todos ellos coinciden en detestar el presente... y a la mayoría de las personas que él viven.

¿Están tan mal las cosas? La gente enferma y muere. Hay quien mata a su hermano, a veces para quitarle algo que desea, pero también en el nombre de religiones e ideologías. Si vives en Europa no es probable que pases hambre, pero hay niños en Africa que mueren por desnutrición. Sin embargo, a pesar todo esto, ¡estamos mejor que antes! ¿Cuál antes? Pues cualquiera que se le ocurra.

Digamos, por simplificar y aunque sea falso, que la vida actual en Africa no ha mejorado nada en siglos o milenios. Tomemos entonces como ejemplo el caso más cercano: ¿ha mejorado la vida de un español medio? Hace ciento y pocos años, el bisabuelo de nuestro españolito enfurruñado tenía todas las papeletas para pasar un par de años en Cuba o en las Filipinas, exponiéndose a pillar el tétanos por una bala rebelde oxidada. Si sobrevivía a las balas y a los bichos, tenía aún que evitar traerse alguna entrañable enfermedad tropical que la ciencia médica no sabía cómo tratar. ¿Y el españolito con padres ricos? Si el chico salía tarambana, podía pillar una sífilis en un burdel barcelonés por culpa de alguna de las bisabuelas del señor Joan Tardà. ¿Viajes al extranjero? Aparte de las populares ofertas para Cuba y Filipinas (ataúd no incluído), poco o nada. Mejor dígame usted si conoce algo que funcionase mejor por entonces.

¿Y qué tal la época de los Reyes Católicos? Imagino que la persona que sueña con esa época se ve a sí misma en el papel de Gran Inquisidor, o de Conde de la Mandanga... o incluso de misionero cristiano predicando la Gran Verdad a un corro de pacíficos indiecitos embobados. Pero, ¿qué posibilidad tiene el nostálgico de encarnarse en el cuerpo mortal de uno de estos relativamente privilegiados? Seamos realistas: la probabilidad es infinitamente pequeña. En aquella época era más fácil resultar aplastado por una bala de cañón amiga durante el asedio a Granada, o pasar un año familiarizándose con la cultura islámica en una mazmorra turca. Y aún en el caso de que fueses uno de los muchos hijos bastardos del Conde de la Mandanga, corrías el riesgo de pillar la gonorrea mórbida gangrenosa en un burdel de Zaragoza con la retátara-tátarabuela del señor Carod-Rovira.

Seamos serios: quien sueña con el Mundo Clásico es porque se cree Pericles o un patricio romano. Pero es mucho más probable que le hubiese tocado de mozo de cuadra en el putiferio babilónico donde una remota parienta de Rodríguez Zapatero alquilaba sus infectas carnes por un precio muy razonable...

(continuará)

6 Comments:

Blogger Chesk escribió...

Creo que has dicho muchos años Freman. Hace 80 años, en capitales españolas, si una familia había un caso con tubérculosis estaba condenada a la muerte. En la postguerra, los antibióticos no era una cosa que estaba al alcance todos y más de uno se fue al otro barrio.

Me parece que hasta que llegó el humilde 600, los españoles podemos decir que nunca tuvimos una buena vida.

Un abrazo Freman, Chesk.

11:55 p. m.  
Blogger rakras escribió...

En general estoy de acuerdo, la verdad es que me parece que la gente confunde que en otras épocas pudieran ocurrir hechos heroicos o incluso admirables con que sería mejor volver a ellas...

Aunque un pequeño matiz: si que me parece que no sé, de 15 años hasta ahora, por ejemplo, vaya, desde que se implantó la LOGSE hay ciertos valores como esfuerzo, trabajo y responsabilidad y demás ideas del "asqueroso materialismo protestante" que se desprecian totalmente, todavia más de lo que pudieran estarlo.

No porque la gente sea peor, sino simplemente porque como se les educa es en que como se avanza(cosa que si el sistema educativo fuera liberal no pasaría, por cierto) es no teniéndolos.

De todos modos, aquí estoy hablando de España, no del mundo.

Y en Eurabia hay un importante sector de población que anda muy perdido. Pero vaya, eso sí que no creo que sea de ahora, ya hace 400 años los franceses se aliaban con los turcos...

Saludos

Rakras

12:39 p. m.  
Anonymous Anónimo escribió...

Claro que es decaente: usted habita en él.

Lo que no comprendo es cómo narices conseguimos el resto de los mortales sobrevivir a su nociva presencia, ora en la red, ora en la vida real. Yo, por si las moscas, ya me he hecho hasta religioso. ¡Figúrese! Ahora rezo todas las noches: "¡Virgencita, Virgencita, evítame un encuentro con el tal Freman!

Vade retro, vade retro.

Sergi.

11:23 p. m.  
Anonymous Anónimo escribió...

Ah, que se me olvidaba: estoy de acuerdo con esta entrada.

Y eso me preocupa.

Sergi, otra vez.

11:25 p. m.  
Anonymous ratonmiqui escribió...

El mundo contemporáno es el mundo del poder globalizado sacar el maximo bneficio al menor costo y unificando los rasgos culturales a todos los pueblos, es decir, el dictamen de la basura norteamericana.

11:36 p. m.  
Blogger Freman escribió...

Raton Miki: mira que eres gilipollas, empezando por tu apodo...

2:29 p. m.  

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